El juego
del dinero:
■ Una buena idea es dar a sus hijos una hucha
para que ahorren y compren algo que
desean. Para ellos esto se puede
convertir en un desafío, y para los más
pequeños lo divertido es simplemente
escuchar caer las monedas: en
cualquier caso estarán ahorrando…
¡Objetivo cumplido!
■ Convierta alguna tarea doméstica en un juego familiar y
póngale un premio en dinero para la hucha: aprenderán
el valor del trabajo y verán crecer sus ahorros.
■ Los cuentos infantiles de hormigas
ahorradoras o cigarras despilfarradoras dejan moralejas interesantes. Lea con sus hijos.
■ Haga una ‘tienda de jugar’ donde
sus hijos en edad preescolar puedan
comprar cosas con moneditas de papel.
■ Como un reto, cuando sus hijos sepan usar las matemáticas básicas, pídales que con monedas de diferente
valor obtengan una misma cantidad de
dinero (por ejemplo, reunir un euro en
monedas de veinte, diez, cinco
céntimos).
Consejos de oro:
■ Enseñe a sus hijos que cuando reciban dinero no corran directamente a gastarlo, y que intenten todos los meses ahorrar una pequeña
cantidad para sus gastos extras.
■ Fomente el hábito del trabajo, el esfuerzo y la paciencia para conseguir lo que uno desea.
■ Ofrézcales pequeñas tareas remuneradas.
■ Permítales que tomen decisiones financieras aunque se equivoquen. Se aprende más del error que del acierto.
■ Disfruten de actividades gratuitas (visita a parques, paseos por la ciudad). Convierta en tradición familiar la jornada ‘un día sin dinero’.
■ Que sus hijos aprendan que se pueden divertir también gastando poco o ningún dinero. plan de educación financiera
CONSEJOS BÁSICOS DE ECONOMÍA FAMILIAR 4
EDUCACIÓN FINANCIERA
DE LOS HIJOS
DESDE LA INFANCIA
Ganar, administrar
y ahorrar
Cuando sus hijos le pidan algún juguete, invítelos a “ganárselo” ahorrando parte
de su paga mes a mes (reforzará conocimientos de sumas y restas):
■ Aprenderán que el ahorro nos permite satisfacciones posteriores.
■ Entenderán que en la vida no es tan fácil tener lo que queremos.
Abra una cuenta de ahorro para sus hijos. Cada cierto tiempo llévelos a realizar ingresos (por ejemplo, dinero que hayan recibido como regalo) y aproveche para explicarles para qué sirve una entidad financiera y por qué sus ahorros están mejor en la cuenta de ahorros que en su hucha. Es un e tiempo” Mucha que a palabra Hábleles de lo Pe económic y cuánt la comid en el m Inv
Escuche
¿POR QUÉ CONCIENCIAR A NUESTROS
HIJOS SOBRE LAS FINANZAS FAMILIARES? El ahorro, ese gran aliado
Solucione sus dudas
Error habitual pensar que “ya habrá para hablar de finanzas y alejar a sus hijos de la planificación del presupuesto familiar. gente llega a adulta analfabeta en lo finanzas se refiere. Empiece con s que sus hijos entiendan, pero empiece ahora. Los cajeros automáticos
no “regalan” el dinero. desde muy niños de su trabajo, de la nómina y s esfuerzos que realiza para obtener su sueldo mensual.
¿Se va a sentar a hacer cuentas?
rmítales que sean testigos de sus ocupaciones as, que vean cómo deposita dinero en el banco o cuesta la luz, el agua, la conexión a Internet y a. Poco a poco irán entendiendo que todo tiene un valor y por lo tanto que hay que cuidarlo.
Invítelos a comparar precios
Mercado y encontrar el más bajo. ¡Que sean sus aliados en buscar ofertas! entrar formas de ahorrar puede ser un reto muy divertido para los niños. sus sugerencias y que toda la familia haga una “lluvia de ideas” para recogerlas y aplicarlas.
Educar a nuestros hijos sin hablarles de economía es como pedir a un carpintero que trabaje sin martillo. Es necesario enseñarles desde pequeños que el dinero se gana trabajando. Deben aprender a valorar el ahorro y a consumir en relación a lo que tienen: sus gastos y su ahorro son los de toda la familia.
¿Cómo se inculcan buenos hábitos financieros?
■ Revise su comportamiento. Lo primero y más importante es el ejemplo. Un niño que ve a sus padres ser responsables, aprenderá a serlo también. Pero si los ve comprando sin control, creerá que esa es la forma en la que debe consumir.
■ ¡Jugando! La mejor manera para que un niño aprenda es el juego. Propóngale actividades divertidas que dejen una enseñanza financiera.
■ Por medio de la paga. Al ser la primera experiencia del niño con la independencia financiera, si tiene por costumbre dar al niño una paga semanal, por pequeña que sea, debe ser tomada con mucha seriedad. Recuerde que los hábitos de gasto que genere con ese ‘dinerito’ serán difíciles de cambiar en la adultez.
■ Con responsabilidad. Al niño hay que permitirle tomar pequeñas decisiones económicas para que entienda cómo se maneja el dinero.
¿Desde qué edad debo empezar?
Lo más pronto que pueda. Lo importante no son los años que tienen, sino la facilidad con la que usted se explique.
■ A medida que van creciendo, las enseñanzas deben ir adecuándose a la edad.
■ No espere a la adolescencia para tener esa primera conversación sobre dinero.