¿PARA QUÉ SIRVE UN PRESUPUESTO?
■ ¿Adónde va mi dinero? Al llevar todas sus cuentas al día podrá ver en qué gasta su dinero, y sabrá así qué gasto podrá priorizar, reducir o eliminar.
■ Controlar. El presupuesto le hará llevar un seguimiento de todo lo que gasta y evitará así derrochar su dinero: el solo hecho de ser consciente de cada gasto ayuda a ahorrar.
■ Hacer previsiones. Si sabe cuál es la situación de su economía familiar hoy, también podrá hacer previsiones para el mañana: puede ahorrar y hacer planes para afrontar el futuro con tranquilidad y estabilidad.
■ Tener su colchón. El presupuesto le permitirá saber de dónde puede sacar dinero para tener un pequeño fondo de emergencia para gastos inesperados (una visita urgen- te al dentista, una avería del coche, perder el empleo). Consejos para el presupuesto
■ La meta del presupuesto es que los ingresos cubran todos los gastos de su hogar: si al principio no es así, tiene que conseguir reducir los gastos y, si es posible, aumentar los ingresos.
■ Incluya el ahorro como una parte más de sus gastos fijos, tanto para tener un colchón como para objetivos concretos: comprarse un coche, viajar, los estudios de sus hijos…
■ Póngase un objetivo. Destine un 10% de sus ingresos al ahorro mensual, aunque cualquier cantidad vale: 50 € al mes de ahorro son 600 € al año, 1.800 € en tres años…
■ Comprométase consigo mismo a llevar al día su presupuesto: el control de su economía familiar le aportará más tranquilidad a usted y a su familia. Saque punta al lápiz… ¡Haga su presupuesto! Ya sabe cómo hacer su propio presupuesto. Así que no pierda tiempo, tome lápiz y papel y sáquele partido a todo el dinero que entra en su hogar. La tranquilidad de la familia merece la pena… CONSEJOS BÁSICOS DE ECONOMÍA FAMILIAR 1
Manos al bolsillo: El presupuesto es una herramienta muy sencilla de elaborar. Tome lápiz, papel y calculadora y empiece a pensar en cómo gestiona el dinero familiar… 1. Ingresos En la primera columna de nuestro presupuesto debere- mos indicar cuáles son los ingresos familiares: nóminas, trabajos extras, cobro del paro, pensiones, ayudas o cualquier tipo de entrada de dinero que haya en su hogar. 2. Gastos En la segunda columna vamos a registrar todos los gastos que realicemos mensualmente diferenciándolos según el tipo de desembolso: OBLIGATORIOS: Los que no podemos dejar de pagar ni variar su importe. Son los gastos fijos de nuestra economía, como la hipoteca, el alquiler de vivienda, los gastos de la comunidad o los préstamos bancarios. Si dejamos de pagarlos, las consecuencias pueden ser nefastas para la economía y la tranquilidad de la familia. NECESARIOS: Los que se pueden reducir, pero no eliminar. Lo que nos gastamos en los recibos de electricidad, de gas, la comida o el transporte son gastos necesarios para nuestra vida diaria, pero se pueden reducir si hacemos un consumo más moderado y utilizamos algunos trucos: usar bombillas de bajo consumo, bajar la temperatura de la calefacción unos cuantos grados…. OCASIONALES: Los que podemos eliminar. Son esos gastos que, en caso de necesidad, se podrían reducir o eliminar: comidas fuera de casa, un politono para nuestro móvil, un paquete de tabaco, una caña en el bar… No debe olvidar… Sinceridad. Cuando vaya a realizar su presupuesto sea lo más sincero posible consigo mismo: no oculte ningún gasto. ¡Todos a ahorrar! No haga el presupuesto solo, implique a toda su familia y conozca con detalle todos sus gastos. Clasifique y ordene. Lleve un orden de sus facturas y recibos. No olvide anotar en un calendario las fechas de vencimiento de los pagos y revisar sus cuentas bancarias. Ahorro obligatorio. Incluya el ahorro como un gasto fijo obligatorio: verá crecer su colchón en muy poco tiempo. TRUCOS PARA REDUCIR GASTOS
■ Elimine lo innecesario y reduzca lo necesario. Recorte al máximo los gastos superfluos y disminuya lo más que pueda los desembolsos necesarios. La factura de la luz o el gas se pueden reducir si tiene cuidado y corrige los malos hábitos.
■ Cuidado con las tarjetas. Utilice dinero en efectivo para sus gastos diarios. Las tarjetas de crédito pueden distorsionar su visión de los gastos y ponerle en situaciones difíciles.
■ Deudas peligrosas. Quítese cuanto antes esas deudas por las que paga intereses muy altos. Los préstamos personales al consumo son muy caros y se pueden evitar con un presupuesto bien hecho.
■ ¿Cuáles son sus posibilidades? Este es un consejo de oro que las mamás de todo el mundo le han dado siempre a sus hijos: ¡no gastemos por encima de nuestras posibilidades! ¡Haga su presupuesto! No manejar nuestra economía de la manera adecuada tiene consecuencias muy negativas para la felicidad familiar: deudas interminables, equilibrios imposibles cada final de mes, impagados… Como en una empresa, la mejor protección para la economía de su hogar es conocer muy bien todos sus ingresos y gastos. ¿Cómo hacerlo? A través del presupuesto familiar, una herramienta sencilla y eficaz que le permite controlar todos sus gastos y a la vez sacarle el máximo partido a su dinero.